La presidenta andaluza, Susana Díaz, ha visitado Barcelona para remarcar su papel de vigilante de las esencias del PSOE, reforzar su perfil de aspirante a sustituir a Pérez Rubalcaba y hacer campaña como domadora de las ansias independentistas catalanas, un producto que siempre vende en las Españas. Hay que decir que la mandataria llevaba un séquito considerable, donde también había periodistas andaluces.

La visita tenía lugar pocas horas después de que todo el mundo pudiera ver el debate entre Artur Mas y Felipe González que organizó Jordi Évole para su programa en la Sexta. El nuevo socialismo español y el viejo socialismo español son idénticos, como hemos podido comprobar. El antiguo, cuando menos, pretendía tener una pizca más de glamur, sobre todo si no tenemos en cuenta las menciones a los muertos de los Balcanes que hizo el expresidente. Isidoro siempre ha sabido vestir la demagogia con el ademán paternal de quien triunfó demasiado joven. Por cierto, lo que el jubilado piensa sobre Catalunya lo puso bien claro en un papel que firmó con la catalana Chacón, cuando esta meneaba la cola para subir al pedestal.

El president Mas recibió a Díaz en el Palau de la Generalitat. Son cosas que el jefe del Govern de Catalunya debe hacer mientras se va cargando de razones ante un Gobierno español inmovilista y una Europa que, tarde o temprano, tendrá un papel en la partida. Como tener que dialogar con quien no escucha en una televisión, para poder llegar así al público español directamente. Son cosas que tocan, forman parte de la responsabilidad institucional y de la paciencia.

El hecho interesante vino después y fue el gran recibimiento dispensado a la dirigente socialista por una parte de las élites económicas barcelonesas, que la escucharon encantados, como si se tratara de una gran estadista. Su discurso en Barcelona Tribuna –lleno de afirmaciones indocumentadas y tópicas sobre lo que está pasando en Catalunya- fue un catálogo de negativas amablemente ofensivas y vaguedades federales que no pueden esconder lo que ella piensa sobre nuestro país. Ahora bien, tuvo el detalle de dejar claro que los catalanes no tenemos ningún derecho a decidir nada. Es de agradecer, la sinceridad.

¿Se imaginan al president Mas dictando una conferencia en Sevilla en la cual diera lecciones a los andaluces sobre lo que pueden y no pueden sentir, pensar y hacer? Sería un escándalo de dimensiones siderales. El público se largaría de la sala y el ponente tendría que salir protegido por la policía. Aquí no. Aquí somos tan civilizados que invitamos a figuras grandes o chicas del belén español para que nos regañen y nos digan –como hacen los padres con las criaturas- lo que es correcto y lo que nos conducirá al rincón de pensar. La tal Díaz tenía una respuesta de manual para desactivar las pocas críticas que hubo durante el almuerzo-coloquio del pasado lunes: “Usted no ha entendido lo que he dicho”. Y tan feliz. Cuando veo a Miquel Roca en estas estampas, pienso que, cuando yo era joven, conocí a un gran político que tenía el mismo nombre y que despertaba admiración. El tiempo, a veces, es demasiado cruel.

Díaz disfrutó de un escaparate bonito para ser expuesta como esperanza blanca del socialismo español y, a la vez, ciertos patricios dispusieron de un nombre de segunda fila para darle al manubrio de la tercera vía y el diálogo. Do ut des. He escrito “diálogo” y me doy cuenta de que también habría podido escribir “patata” o “lapislázuli” o “balaustrada”, porque el término diálogo se ha corrompido tanto estos días en Catalunya que no tiene ningún sentido. “Diálogo” ya no quiere decir nada, sobre todo porque lo utilizan los que no quieren dialogar precisamente sobre lo que constituye la demanda principal de la sociedad catalana.

Eduardo Reyes, presidente de la asociación soberanista Súmate, fue uno de los pocos que intentaron replicar con claridad las falacias de Díaz. Por cierto, el equipo de la presidenta andaluza se había negado a recibir oficialmente a la gente de Súmate, toda una muestra de diálogo. La protesta heroica del día corrió a cargo de la vicepresidenta Joana Ortega, que se negó a aplaudir las palabras de la ponente. Esperamos que esta vez, a diferencia de lo que pasó cuando la dirigente de Unió votó en las consultas populares, Duran Lleida no le obligue a pedir públicas excusas.

Se trataba de tener en casa un icono socialista regional que sirviera para alimentar el simulacro de una tercera vía que nadie ofrece. Objetivo alcanzado. El desfile sólo ha empezado. Basta con leer la última doctrina del PSOE sobre la configuración del Estado autonómico para comprender el alcance de la comedia. Susana Díaz afirmó, entre otras cosas, que “fomentar las identidades únicas y excluyentes conduce a la división y, después, al enfrentamiento”. Los Balcanes citados sin decirlo. La señora Ortega y unos cuantos más perdieron una magnífica ocasión de levantarse y salir del local. Habrían podido demostrar, así, que la buena educación empieza por no aceptar la mentira como si nada.

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5 Responses to De Felipe González a Susana Díaz, arqueología y simulacro

  1. Bernat dice:

    Bona observació Francesc Marc. Poses el focus als qui hi eren i no van fer res per mostrar el desacord.

    Cert és que el socialisme espanyol actual no deixa de ser igual que el de ZP, J.Almunia o F.Gonzàlez. Paraules que invoquen al “diàleg” però que després, “donde dije digo …”. El menyspreu que tenen per Catalunya, els seus habitants, la seva cultura … és enorme. La diferència amb el PP, no se trobar-la en aquest sentit.

    Ningú pot venir a casa meva a dir-me que he de fer i pensar. Això em cansa i em molesta enormement.

    F.Marc, gràcies per escriure aquests posts.

    Bernat

  2. lluigi dice:

    Una bona foto del espanyolisme peró també una millor foto del catalanisme peruc i acomplexat que confon la poca estima en l’educació.

  3. […] De Felipe González a Susana Díaz, arqueologia i simulacre | Desconnexio. […]

  4. Emma dice:

    Gràcies, Francesc-Marc, per oferir-nos a través dels seus escrits una visió intel·ligent i precisa, valenta i alhora poètica de la nostra realitat.

    Vull fer-li saber que comento i comparteixo tots els seus articles amb amics i familiars de totes les edats i condicions.

    Moltes gràcies,

    Emma

  5. Joaquim Morató dice:

    Ara he entrat des d’el Firefox, peró avans ho havia provat amb el Chrome i em sortia “Aquest lloc web conté programari maliciós. De moment, Google Chrome ha bloquejat desconnexio.cat… etc.” Només per que ho sàpigues. Salut i força! Quim

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